Por alguna razón que desconozco (quizás un capricho del destino), esta valla publicitaria de los años 80 (calculo yo) ha perdurado hasta la actualidad. Ha sobrevivido incluso a la propia entidad financiera que publicita y que, como sabes, ya no existe. Si te fijas, el logotipo ni siquiera es el último que Caja Rioja usó, sino el anterior. O sea que tiene muchos, muchos años.