Una marquesina-cafetera en Chicago

Una marquesina-cafetera en Chicago

Recientemente, un amigo estuvo en Chicago y, como sabe que nos dedicamos a la publicidad, la comunicación y el marketing, nos mandó esta foto de una curiosa marquesina de autobús que se encontró paseando por la ciudad del viento.

Como puedes ver, Nespresso ha ido más allá de lo que habitualmente se suele ver en publicidad exterior y, literalmente, ha «plantado» una cafetera en la marquesina del autobús. ¡Qué pena que no tenga un botoncito para servir un cafecito mientras esperas al autobús! Seguro que los habitantes de Chicago lo agradecerían…

Tampoco estaría mal que nos pusieran una de estas en Logroño, ¿verdad? Pero que dé café, claro, jeje.

La pérdida de la imagen corporativa en el fútbol

La pérdida de la imagen corporativa en el fútbol

Al igual que las empresas tienen un logotipo, unos colores corporativos, una tipografía… que las identifican y diferencian de otras firmas, las selecciones de fútbol que representan a sus países tienen un escudo, una bandera y unos colores en los uniformes que visten, que los hacen distintas a otras selecciones.

Desde pequeño he sido muy aficionado al fútbol y he seguido con gran interés los mundiales de este deporte, haciendo las colecciones de cromos y siguiendo los partidos por televisión. Es decir, que desde siempre he sabido los colores de las equipaciones de cada país. España: camiseta roja, pantalón azul y medias negras; Brasil: camiseta amarilla, pantalón azul y medias blancas; Alemania: camiseta blanca, pantalón negro y medias blancas… y así con casi todas las selecciones. Al menos, las más prestigiosas y las que más interés despiertan.

Sin embargo, en las últimas citas internacionales he venido detectando la pérdida de esta identidad corporativa en muchas selecciones, que ya no respetan sus combinación de colores tradicional y distintiva. No me refiero, al uso de las segundas equipaciones que se usan cuando el otro equipo viste de modo similar o de forma que puede dar lugar a confusión. No, ,me refiero a la equipación titular, la oficial, la tradicional.

Pondré algunos ejemplos. En el partido España-Holanda, la selección española vistió completamente de blanco, mientras que la holandesa vistió toda de azul. Ninguno de los dos vistió su equipación oficial (España: rojo, azul, negro; si bien para este Mundial la ha cambiado por rojo, rojo, rojo; Holanda: naranja, blanco, naranja). Se puede entender que uno de los dos tuviera que cambiar de uniforme porque el naranja y el rojo pueden crear confusión (esto también es discutible), pero no se entiende que ninguno de los vistieran sus colores corporativos.

Otro ejemplo ocurrió en el Argentina-Bosnia-Herzegovina. Argentina lució su habitual camiseta albiceleste, pero cambió su pantalón negro por uno blanco, cuando Bosnia vistió por completo azul.

Otras dos campeonas del mundo, Italia e Inglaterra,  renunciaron a su identidad corporativa en el partido que les enfrentó en el partido de la primera fase. Italia siempre ha vestido azul, blanco, azul e Inglaterra, blanco, azul, blanco. De forma que parece claro que no coincidían en ninguna parte de su uniforme. Sin embargo, ambos cambiaron su pantalón. Italia cambió el blanco por el azul e Inglaterra, el azul por el blanco.

El día en que jugaron Alemania y Portugal esperé con gran interés a ver cómo vestía Alemania. Portugal hace tiempo que parece haber cambiado  su tradicional pantalón verde por el rojo, vistiendo por completo de este color. Tenía la duda de si vería a Alemania completamente de blanco, porque así como a las selecciones anteriormente citadas ya las había visto cambiar, no  recordaba haber visto a Alemania sin su pantalón negro. Pues sí, a pesar de que Portugal vistió completamente de rojo, Alemania tuvo que renunciar a su pantalón negro y vistió de blanco absoluto.

¿La culpa es de las teles en blanco y negro?

El otro día oí decir a un comentarista de televisión que el cambio de color se hacía para evitar confusiones en las televisiones en blanco y negro. Seguro que todavía quedan televisiones en el mundo en blanco y negro, pero ese argumento era válido en los años 80. No creo que ahora lo sea. Las televisiones en blanco  y negro deben representar un porcentaje ínfimo a nivel mundial. Además, como he comentado antes, no creo que nadie se vaya a confundir porque un equipo vaya de blanco, con pantalón negro, y el otro todo de rojo, por mucho que el partido se vea en una tele en blanco y negro.

Seguro que, como espectadores, a nivel de percepción visual, nos resulta más cómodo ver dos masas de color totalmente diferentes para seguir un partido, pero a mí, como aficionado al fútbol de toda la vida, no me gusta esta tendencia a hacer que los uniformes de los jugadores sean de un solo color. A mí, me gusta más que cada selección lleve la equipación que le distingue y diferencia del resto, salvo cuando hay que cambiarla por coincidencia de colores con el otro equipo.

Si España viste igual que Portugal o que Suiza y Alemania viste igual que Grecia… estaremos perdiendo no solo el colorido en el mundo del fútbol, sino también la identidad corporativa. Espero que no se llegue a lo que ocurre en EE UU, donde el equipo de casa siempre juega de blanco y solo el visitante lleva sus colores corporativos.

¿Y a ti, cómo te gusta más que vistan las selecciones?

El buen rollo vende

El buen rollo vende

Hace unos meses, el trabajo me volvió a llevar a la tienda de Copy Laser, en Calvo Sotelo (Logroño). Hacía tiempo que no visitaba este establecimiento, uno de los primeros (si no el primero) que hubo en Logroño dedicado a fotocopias. Estaba buscando un servicio de impresión muy concreto y acabé allí, donde me lo ofrecieron.

En mi regreso a Copy, pude ver cómo ha evolucionado su negocio. Es mucho más que un lugar para hacer fotocopias, ya que prestan un montón de servicios de impresión y reprografía. Sin embargo, no fue esto lo que más me llamó la atención. Lo que realmente me impresionó fue el buen rollo que transmiten las dos personas que trabajan allí (quizás estés pensando que son amiguetes míos y que escribo este post para hacerles publicidad, pero la verdad es que ni siquiera sé sus nombres).

Están continuamente bromeando y vacilando con los clientes y también entre ellos. Así que si te toca esperar, lo haces con una sonrisa en los labios oyendo como le «toman un poco el pelo» a la señora que tienes delante. Y cuando te toca a ti, seguro que también te hacen sonreír. Y todo ello sin dejar ni un solo segundo de hacer su trabajo (no vayas a pensar que aquello es un circo).

Precisamente, el estresante ritmo de trabajo que tienen es lo que, en mi opinión, hace que sea más meritorio ese buen rollo. Porque, normalmente, el estrés suele transmitir tensión y quien lo padece está para pocas bromas.

Como te comentaba al principio, fui allí porque necesitaba un servicio concreto que otros negocios similares no me ofrecían, y sigo yendo con frecuencia porque necesito ese servicio todos los meses. La verdad es que es un placer pasar un rato allí con ellos.

Si tienes que imprimir algo o hacer fotocopias, te recomiendo la experiencia de ir allí para contagiarte de su buen rollo.

Pienso que el trato al cliente, y hacer que se sienta a gusto, es tan importante o más que cualquier campaña de publicidad o marketing. Desgraciadamente, hay empresas que invierten mucho dinero en comunicación y luego, cuando vas a comprar a su establecimiento, te quitan las ganas de volver.

Si conoces casos de buen rollo, similares al de Copy, por favor, compártelos con nosotros.