Publicidad institucional sin sal

Publicidad institucional sin sal

Seguro que más de una vez has visto un evento, en vivo o por televisión, en el que había publicidad institucional de un Ayuntamiento, del Gobierno de una comunidad autónoma, de un país, etc. Muchas veces, este tipo de publicidad institucional consiste simplemente en el logotipo del correspondiente Ayuntamiento o Gobierno impreso en una lona, en una valla, en un vinilo, en un photocall, en la camiseta de un deportista… Es muy común ver estos ejemplos en eventos deportivos, como partidos de fútbol, baloncesto, balonmano, etapas de vueltas ciclistas… ¿Verdad que los has visto?

Personalmente, siempre he pensado que este tipo de publicidad está muy desaprovechada, que le falta sal. Y cuanta más repercusión tiene el evento, más desaprovechada está. Más sal le falta.

Ponte en situación: estás viendo un partido de baloncesto, por ejemplo, en la tele y en el suelo de la cancha han pegado el logotipo del Ayuntamiento de CiudadX, donde se juega el partido.  Tú lo ves y tu cabeza le dedica unos segundos a hacer algunas interpretaciones: se trata de una instalación municipal y por eso han puesto el vinilo del Ayuntamiento. O a lo mejor el Ayuntamiento patrocina al equipo de casa y, a cambio, le permite colocar ese vinilo. O igual se trata de una competición organizada en esa ciudad y con ese vinilo el Ayuntamiento quiere hacer saber que ha financiado la organización. O quizás simplemente responde a que el Ayuntamiento quiere promocionar su ciudad… Como las interpretaciones son muchas, tu cerebro no lo tiene muy claro, y sigue a lo que le interesa, a ver el partido y a ver si tú te diviertes viendo un buen espectáculo.

¿No crees que se podría aprovechar mejor esta inversión publicitaria para, por ejemplo, vender los atractivos turísticos de la zona? ¿No hubiera sido más rentable haber puesto ‘¡Ven a CiudadX, patrimonio de la humanidad!’, que simplemente ‘Ayuntamiento de Ciudad X’? Yo lo tengo claro.

Y, como te comentaba antes, cuanta más repercusión tiene el evento y más espectadores lo siguen, más se está desaprovechando la oportunidad. Ponte en el caso de que el evento se televise o, simplemente, que haya un medio de comunicación que tome unas imágenes que luego se publiquen en Internet, donde cualquier persona de cualquier lugar del mundo puede tener ese impacto publicitario de la CiudadX…

Por supuesto, que no todas los Ayuntamientos o Gobiernos lo hacen mal. Afortunadamente, hay muchos ejemplos de instituciones que lo llevan haciendo bien mucho tiempo.

Este artículo solo pretende ser una reflexión en voz alta de lo que yo considero que es un error muy común con muy fácil solución. ¿No crees?