Hace unos meses, el trabajo me volvió a llevar a la tienda de Copy Laser, en Calvo Sotelo (Logroño). Hacía tiempo que no visitaba este establecimiento, uno de los primeros (si no el primero) que hubo en Logroño dedicado a fotocopias. Estaba buscando un servicio de impresión muy concreto y acabé allí, donde me lo ofrecieron.
En mi regreso a Copy, pude ver cómo ha evolucionado su negocio. Es mucho más que un lugar para hacer fotocopias, ya que prestan un montón de servicios de impresión y reprografía. Sin embargo, no fue esto lo que más me llamó la atención. Lo que realmente me impresionó fue el buen rollo que transmiten las dos personas que trabajan allí (quizás estés pensando que son amiguetes míos y que escribo este post para hacerles publicidad, pero la verdad es que ni siquiera sé sus nombres).
Están continuamente bromeando y vacilando con los clientes y también entre ellos. Así que si te toca esperar, lo haces con una sonrisa en los labios oyendo como le «toman un poco el pelo» a la señora que tienes delante. Y cuando te toca a ti, seguro que también te hacen sonreír. Y todo ello sin dejar ni un solo segundo de hacer su trabajo (no vayas a pensar que aquello es un circo).
Precisamente, el estresante ritmo de trabajo que tienen es lo que, en mi opinión, hace que sea más meritorio ese buen rollo. Porque, normalmente, el estrés suele transmitir tensión y quien lo padece está para pocas bromas.
Como te comentaba al principio, fui allí porque necesitaba un servicio concreto que otros negocios similares no me ofrecían, y sigo yendo con frecuencia porque necesito ese servicio todos los meses. La verdad es que es un placer pasar un rato allí con ellos.
Si tienes que imprimir algo o hacer fotocopias, te recomiendo la experiencia de ir allí para contagiarte de su buen rollo.
Pienso que el trato al cliente, y hacer que se sienta a gusto, es tan importante o más que cualquier campaña de publicidad o marketing. Desgraciadamente, hay empresas que invierten mucho dinero en comunicación y luego, cuando vas a comprar a su establecimiento, te quitan las ganas de volver.
Si conoces casos de buen rollo, similares al de Copy, por favor, compártelos con nosotros.







Cierto es todo lo que comentas Vecino del 5º. A veces en algunos establecimientos parece como si no te quisieran vender su producto, parece costar dar los buenos días o un simple gracias después de una compra. Últimamente estoy optando por acudir a locales donde el trato es amable, o simplemente educado, sin importar una pequeña diferencia de precio, porque aunque el cliente no siempre lleve la razón, se agradece una sonrisa al entrar a un comercio.
María, gracias por tu comentario. Coincido contigo. Últimamente, parece que el factor precio nos haya hecho olvidar el valor del factor humano.